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martes, 11 de junio de 2013

CONQUISTA DE CHILE

CONQUISTA DE CHILE

          Tuvo lugar en el siglo XVI, siendo ésta la más característica en toda la conquista española.

La personalidad de Don Pedro de Valdivia.
Nació en Extremadura, el año 1501. A pesar de su humilde origen recibió una muy buena educación, reflejada principalmente a través de las misivas que enviaba al emperador. Se desempeñó en Flandes e Italia, al igual que muchos de los conquistadores llegados al Nuevo Mundo.

Casado con Marina Ortiz de Gaete, el extremeño dejó su natal España para aventurarse en las Américas, allí participó en la conquista de Venezuela (1535), para luego ponerse a disposición de Francisco Pizarro en Perú. Bajo su mando, como "maestre de campo", Valdivia aplacó la rebelión de los incas en Cuzco y luego venció al sublevado Diego de Almagro en la Batalla de las Salinas, luego que este regresara de su fracasada expedición en Chile.[1] Los triunfos del soldado le valieron el reconocimiento de Pizarro, quién le otorgó  una encomienda y una hacienda en el valle de La Canela, como así también una rica mina de oro en Porco, volviéndolo un hombre rico.
Nombrado teniente gobernador por Fco. Pizarro, y obteniendo el permiso de este, Valdivia se hizo hacia el Sur con una reducida hueste, entre esta estaba incluida una mujer, Inés de Suárez y cerca de mil indios yanacones (=yanaconas).


Enviando cartas a sus amigos, aventurados hacia la actual Bolivia (Alto Perú), emprendió su viaje tras endeudarse con un comerciante, y ya disponiendo de ganancias que aún no conseguía. Sin embargo, justo al momento que el tte. gobernador salía, llegó Pedro Sancho de la Hoz, antiguo secretario de Francisco Pizarro. Este portaba una capitulación del mismísimo rey, Carlos V, quien le había otorgado la posesión de todas las tierras al Sur del Estrecho de Magallanes (islas incluidas). Esto provocó la molestia de don Pedro de Valdivia, que reclamó su legítimo derecho sobre esos territorios. Francisco Pizarro resolvió la situación, pidiéndole a de la Hoz que no interviniera en la empresa de Valdivia más que aportando recursos a esta (caballos, armas y hombres), formando así una sociedad entre ambos.

Arriba y a la derecha; se muestran las divisiones entregadas como concesión a los conquistadores, en ella se aprecia el desconocimiento del territorio sudamericano y la disparidad entre una y otra capitulación. Debemos recordar que no se conocía aún el Paso Drake[2] (detalle a la izquierda), todavía más al sur del Estrecho de Magallanes.

Comienzos de la conquista: la expedición inició por fin en enero de 1540, siguiendo la ruta del Desierto de
Atacama que antes Almagro había usado para regresar tras sus desventuras frente a los mapuches y la ausencia de oro. Allí, en Tarapacá y Atacama, se agregaron a él Francisco Villagra, Jerónimo de Alderete, Francisco Aguirre, entre otros españoles, elevando la cifra de estos a 150.
En Copiapó, Valdivia tomó posesión de la tierra, otorgándole el nombre de Nueva Extremadura, sin lograr reemplazar el antiguo nombre de estas latitudes: Chile. Entre esos valles transversales debió enfrentar las primeras hostilidades de los indígenas locales, cómo así también la conspiración de Pedro Sancho de la Hoz. Esto último le permitió terminar con aquella inútil y forzada sociedad. El 12 de febrero de 1541 fundó Santiago de la Nueva Extremadura, estableciendo el primer cabildo[3] en Chile. En tanto los chilenos celebraban este primer cabildo abierto, en Perú se lloraba el asesinato de Francisco Pizarro a manos de los almagristas que habían logrado huir de la mano de Valdivia en Las Salinas.
Reconocido por sus propios hombres, Valdivia preparó su expedición más al Sur, repartiendo sus soldados entre su recién fundada ciudad y los lavaderos de oro del Marga-Marga, en donde mantenía en malas condiciones a una buena porción de mapuches traídos por un cacique local (con el objeto de salvar su propia vida): Michimalonco. Dirigidos por este, los enfurecidos indígenas atacaron la ciudad y la incendiaron por completo, Valdivia llegó tarde para resolver la revuelta y sólo la valentía y tesón de Inés de Suárez mantuvieron con vida a los pocos hombres que el gobernador había dejado cómo resguardo en Santiago.
Alonso de Monroy fue enviado al Perú a adquirir provisiones y a reclutar gente, pues Santiago había quedado devastado y incluso habían debido recurrir al extremo de comer insectos para lograr subsistir, pero Monroy tardó dos años en volver. Cuando al fin lo hizo Valdivia lo creyó un milagro del Cielo, transformando a la imagen de la Virgen del Carmen, que traía Monroy, en la patrona y santa de su nueva tierra.
En 1544 Valdivia encargó a Juan Bohon la fundación de La Serena, como ciudad de paso para el viaje hacia Perú, mientras tanto Juan Bautista Pastene recibió la misión de explorar hasta el extremo sur, llegando hasta el paralelo 41º LS, descubriendo la desembocadura del río Valdivia.

Valdivia vuelve al Perú: en Perú, una revuelta provocada por los hermanos del fallecido Pizarro, mantenía en anarquía a aquel territorio. Esto fue propicio para Don Pedro, quien con su labia acostumbrada logró que sus compañeros de armas le dieran el oro que con tanto esfuerzo habían logrado reunir, con este, el conquistador viajó de vuelta al Perú, con el plan de decir que: en Chile abundaba el oro. Pedro de la Gasca, nuevo gobernador enviado por el emperador se alegró de recibirlo, no tanto por su cargamento aurífero, si no porque necesitaba aplacar la insurrección. El hábil y astuto extremeño venció sin mayores dificultades en Sacsahuamán (1548), siendo nombrado por de la Gasca como gobernador de la Nueva Extremadura en nombre del rey, fijándose los límites del territorio entre Copiapó y el paralelo 41ºLS, al Oeste con el océano Pacífico y al Este con una línea trazada 100 leguas del mar (600 Km.)

Logro y fracaso de la empresa de Valdivia: cuando Valdivia regresó a Santiago, ordenó a Francisco de
Aguirre que refundara La Serena (1549) en tanto preparó su postergado viaje al Sur, llegando al Bíobío y encontrándose con la férrea resistencia indígena, pero logrando vencer en Andalién para fundar después Concepción. Pero aún con su triunfo y la toma de posesión de las ricas tierras cercanas al río, Pedro de Valdivia se mantuvo firme en su deseo de conquistar más al Sur, enviando a Aguirre y a Villagra al otro lado de la Cordillera. Mientras que el primero fundó Santiago del Estero, el segundó fracasó en su intento de llegar hasta el Estrecho de Magallanes. También envió a Francisco de Ulloa con un pequeña flota, la cual navegó 30 kilómetros de dicho estrecho. Pedro de Valdivia se había consolidado como estratega militar y el orgullo adquirido en el campo de batalla lo llevó a cometer el fatal error de subestimar a su enemigo. Era así que de entre todos sus allegados mapuches se encontraba al hijo de un importante cacique (Curiñanca). El muchacho estuvo a su servicio durante tres años (1550-1553), por el cual recibió el nombre de Felipe. El joven vio a Valdivia preparar varias de sus batallas contra los indígenas, aprendió a montar como él lo hacía y también se introdujo en sus técnicas de combate y en los deplorables castigos que se daba a los caciques y toquis capturados en batalla. "Felipe" guardó secretamente su deseo de tomar revancha y estando ya hecho un hombre decidió huir del lado de su protector. Se trataba de Leftraru, más conocido por nosotros como Lautaro, quien se volvió toqui y se puso a la cabeza de la resistencia mapuche en contra de los españoles.
Lautaro preparó una trampa a Valdivia, atacó varios fuertes a la vez, organizando pequeñas dotaciones de guerreros, y tal como lo esperaba, don Pedro dividió sus fuerzas y en persona fue hasta Tucapel para aplacar una revuelta indígena más. Sin embargo se encontró con el fuerte Tucapel en llamas y sin nadie alrededor, hasta que comenzó a ser atacado por furiosas oleadas de mapuches quienes les cerraban el paso para que no huyera de la contienda. Los grupos de Lautaro se turnaban para atacar a la reducida hueste de Valdivia, repetidas veces lo hicieron, descansando a intervalos, de tal manera que los españoles no pudieron resistir su propio agotamiento, siendo finalmente vencidos en combate.  Tanto Arauco, Purén y Tucapel se perdieron el mismo día (diciembre 1553). Existen distintas versiones respecto de lo que ocurrió con Pedro de Valdivia, y salvo su suplica para que no le quitaran la vida no existen datos documentados que respalden las distintas versiones que existen, claro está que un hombre de su importancia y jerarquía no pudo recibir nada agradable de sus eternos enemigos.

Desgobierno en Chile: era un problema para los cabildos decidirse entre Villagra, Rodrigo de Quiroga o Aguirre para ocupar el cargo de gobernador dejado por Pedro de Valdivia, mientras los del Sur querían a Villagra, el de Santiago quería a Quiroga, a su vez que en la Serena y en Santiago del Estero deseaban designar a Aguirre. Sin embargo no hubo acuerdo.
Francisco Villagra ignoraba como había caído Valdivia y estuvo a punto de morir en similares circunstancias en Marigüeñu en 1554, al ir mal preparado a enfrentar a los hombres de Lautaro. Esto vino a minar más aún la ya debilitada moral de los españoles y en ese transcurso Lautaro pudo hacerse de Concepción y de las ciudades y fuertes de más al Sur. Sin embargo, y para suerte de los diezmados españoles, su plan de avanzar inmediatamente hacia Santiago y La Serena se vio truncado por el tradicionalismo mapuche: la costumbre de celebrar con grandes fiestas las victorias y menos aún salir de sus tierras para unirse a otros rehues en lucha contra el enemigo invasor común. Sumando a ello una peste de tifus que dio cuenta de un tercio de la población, permitiendo en ese tiempo la reorganización del ejército español.

Extracto, Muerte de Lautaro, de Alonso de Góngora y Marmolejo.
 "(Francisco de Villagra) Topó con el capitán  Godíñez, que iba con 20 hombres en busca de Lautaro; después de informado de la tierra que Lautaro tenía, y donde al presente estaba, caminaron juntos a dar sobre él, con guía que los llevaron por buen camino toda la noche, y a la que amanecía llegaron a un carrizal, donde estaba con sus indios bien descuidado y durmiendo; porque fue tanta la presteza que llevaron caminando, que Lautaro no pudo tener aviso. Luego se apearon cincuenta soldados con los indios que llevaban por amigos, y dieron con ellos. Los de guerra tomaron las armas para pelear, hallándose cercados de cristianos pelearon con gran determinación, dando y recibiendo muchas heridas. El Lautaro quiso salir de una choza pequeña donde se hallaba durmiendo, y fue su suerte que un soldado, hallándose cerca, sin lo conocer, le atravesó la espada por el cuerpo."

Aquel fue el fin de Lautaro en Peteroa, el año de 1557. En ese contexto el virrey del Perú, Andrés Hurtado y Mendoza designó a su hijo, don García como gobernador de Chile.


Final del proceso de conquista
El joven de 21 años recibió de su padre el virrey una buena hueste de soldados profesionales (450), habiendo destacado el mismo en combates en Europa. Todo esto como prevención ante el temor de don Andrés por la fama de guerreros que habían logrado los mapuches, la cual ya trascendía las fronteras del reino de Chile.
Tal como Valdivia, don García menospreciaba a los españoles, pero también desdeñaba la labor del fallecido conquistador, achacando a la supuesta "ineptitud" de los españoles de Chile el fracaso de la guerra contra los araucanos. Por todo aquello y por no escuchar las palabras de los veteranos de la Guerra de Arauco, García Hurtado casi perdió la vida en el fuerte de San Luís. Luego de eso logró vencer en Lagunillas y Millarapue (1558). A su haber tuvo el honor de enfrentar a los valientes Caupolican y Galvarino, que en honor a su fuerza y decisión, carecían de las dotes militares y la voz de mando de Lautaro.
Posteriormente a sus triunfos, García Hurtado y Mendoza repobló definitivamente Concepción y Angol (Los Confines), fundando Cañete y a costas de gran esfuerzo, logró dar con el seno de Reloncaví.

Fueron alabanzas a la capacidad militar, la valentía y el arrojo del pueblo mapuche, las obras de Alonso de Ercilla y Pedro de Oña.  El primero, como hispano y participante de los acontecimientos que narró en su libro: "La Araucana". Es un libro de carácter autobiográfico que revela varios detalles de la España de Felipe II, en sus líneas aparece la desavenencia que don Alonso tuvo con el gobernador García Hurtado y Mendoza. Esta rencilla dejaba fuera de la historia de Chile a don García, que de regreso en España, para recibir su título de virrey del Perú, encargó al poeta Pedro de Oña, nacido en Chile pero residente en Lima, el libro llamado "Arauco Domado", en la cual Hurtado y Mendoza es la principal figura.

La sociedad colonial del Reino de Chile (siglo XVI)
1-Incipiente desarrollo económico
La necesidad de importar desde Perú todos los elementos materiales para asentar definitivamente la población española en Chile, obligaba a contar con recursos que enviar al virreinato, esto le dio una gran importancia a las faenas mineras (Marga-Marga, después más al sur) y por ello este siglo es conocido como "el siglo del oro". Junto a esta actividad también proliferaba la producción de alimentos, que debido a la carencia de un mercado comprador sólo rendía lo suficiente para las aldeas, que era lo que eran en realidad las llamadas ciudades de la conquista. La actividad artesanal era casi inexistente.

2-La amenaza naval
Los corsarios eran piratas al servicio de las coronas enemigas de España, recibían patente de corso para atacar puertos y navíos españoles. En ese tiempo el más celebre fue Francis Drake, corsario inglés, capitán del Golden Hind, a bordo del cual atacó Valparaíso y La Serena, obteniendo éxito sólo en el asalto del primero.


3-Fracaso de la colonización del Estrecho de Magallanes
Había sido el gran afán no concretado de Pedro de Valdivia, pero España recién tomó en serio dicha cuestión al entender el peligro del avance de la marina inglesa y holandesa.
Felipe II otorgó a Pedro Sarmiento de Gamboa la empresa de conquista del Estrecho, este fundo dos ciudades, Nombre de Jesús y Rey don Felipe en 1584, sin embargo tres años después el fracaso fue evidente. En su bitácora de mar, el corsario inglés Thomas Cavendish relató lo que sufrían los quince sobrevivientes en Nombre de Jesús, haciendo tristemente hasta nuestros días a dicho establecimiento con el nombre de Puerto del Hambre.

4-Encomiendas
Para la corona española fue todo un problema ya que por una parte tenía la obligación de evangelizar (bulas papales=ordenes del Papa) a los "indios" de las Américas, en tanto, como la conquista era una empresa de carácter privado, se debía compensar a los conquistadores con gentes que trabajasen en la fundación de las nuevas ciudades, pues estas aseguraban el territorio para la misma monarquía.

5-Motivaciones peninsulares
Durante los reinados de los reyes católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón y también de Carlos V, los españoles sentían que estaban cumpliendo una misión evangelizadora, acababan de unificar su nación en Europa y eran el gran bastión del catolicismo en el contexto de la reforma,  por ello era su deber cristianizar a los pueblos paganos y defender al catolicismo de quienes lo atacaban. En esto había una dualidad para el conquistador llegado a América; por un lado era militar y su afán e ideal era el del cruzado medieval, evangelizador por la fuerza más que por al fe, en tanto que por su propia determinación no sólo buscaba riquezas para alcanzar un mejor pasar en su vida, también lo hacía para dejar grabado su nombre a posterioridad, aquello era lo más destacado del hombre del mundo moderno, la aspiración de guerreros como Valdivia: "la fama y el renombre" alcanzado a través de las obras, no sólo de la fe, si no las obras personales; el heroísmo.
La conquista también permitió hacer desaparecer la brecha entre los ricos y pobres llegados a América, los hidalgos y los villanos tenían una motivación especial para venir a conquistar, los primeros por poseer algún rango (apellido o educación), ameritaban contar con mayor poder económico, los segundos sólo por el hecho de salir de su condición de miseria en la Península Ibérica. Sin embargo algo si igualaba a todo español llegado al Nuevo Continente: "el servicio al rey" y el hecho de "propagar la fe católica".

GLOSARIO (Siglo XVI en Chile)

Capitulación: contrato entre el rey y un particular, el cual permitía al segundo hacer nombramientos, explotar y repartir tierra en nombre del rey, pagando un porcentaje  de su producción a la corona.

Campeadas: salidas en busca de enemigos (españoles en busca de mapuches)

Encomienda: se entendía como una compensación hacia los descubridores y conquistadores, en esta se entregaba cierto número de indígenas durante una o dos generaciones. Había dos tipos de encomienda, una de tributo (por el pago de ciertos impuestos) y otra de trabajo (se evangelizaba por servicio), en el caso de Chile operó la encomienda por servicio, también operaron las tasas[4], como una manera de evitar la eliminación sistemática de la población originaria.

Explotación de los indios: los originarios de América vivían, en su gran mayoría, de lo que la tierra les daba, salvo los pueblos más avanzados; las tres culturas clásicas[5] y los pueblos agroalfareros que sí dependían de su inteligencia para vivir. De tal manera que la llegada de los españoles produjo un verdadero cataclismo para las sociedades que aún se encontraban en una etapa formativa. Las pestes, la sobreexplotación y el abuso no importaban como una obligación ni a la corona ni al conquistador, sí a la iglesia, que sentía la obligación el cristianizar, así lo manifestó Bartolomé de las Casas (obispo de Chiapas) que en oposición al maltrato contra los indígenas se transformó en su mayor defensor.

Malocas: invasión en tierras indígenas.

Malones: ataques sorpresivos de los mapuches, rapto de mujeres españolas.


El gasto de guerra en Chile resultó ser el más alto en toda la América española, pues era una verdadera máquina que consumía recursos sin producir demasiado, sin embargo debe entenderse que era de especial relevancia para el imperio español, pues su posición, al sur del virreinato del Perú y el virreinato de la Plata, servía como resguardo armado ante una posible invasión de los enemigos de España (Inglaterra-Holanda-Francia).

LA COLONIA EN CHILE (Siglo XVII)

Comenzó con el gobierno de Alonso de Ribera (1601) y finalizó con la Primera junta de Gobierno en 1810.
Estuvo caracterizada por:

1-Pobreza: lejos de producir, Chile significaba una carga para España, pues debía suministrarle gran cantidad de recursos para garantizar su supervivencia.

2-La violencia: caracterizada por el largo conflicto con los mapuches.

La pérdida del sur de Chile
Tanto por la capacidad guerrera, como por la escasez de recursos, en especial humanos, enviados desde el Perú, toda expedición hacia el sur (siempre durante la buena estación) terminaba en fracaso.
Angol se encontraba sitiada por indígenas y en una acción de infinita desmesura, el gobernador, García Oñez de Loyola llevó un reducido grupo de hombres para liberar la ciudad, aquel episodio de nuestra historia es conocida como el desastre de Curalaba (1598). Aquella masacre fue obra del toqui Pelantaro, quien destruyó toda la obra de los españoles al sur del Bíobío; haciendas quemadas y demolidas, animales robados, mujeres y niños secuestrados, hombres muertos. Este hecho marca el fin definitivo de la conquista.
En 1601 Alonso de Rivera fue designado gobernador y capitán general del Reino de Chile. Rivera había
luchado en Flandes y por ello supo interpretar muy bien las condiciones de guerra en Chile. Por disposiciones del gobernador, se abandonó Valdivia y se dejó a Villarrica a su suerte. Ribera creó un ejército profesional permanente,  financiado por medio del real situado, que era cierta cantidad de especies y dinero que enviaban los virreyes del Perú con el único fin se conservar Chile para la corona española. Se entendió por ese entonces que el río Bíobío quedaba como frontera divisoria entre Chile y la Araucanía.
Rivera utilizó la técnica de la fortificación, poco a poco comenzó a avanzar hacia el sur tomando posesión de los cursos de agua, fortificándolos y apartando a los mapuches de esas zonas.

La solución violenta de Felipe III: hastiado ya de la tenaz resistencia de los "tales vilipendiados indios", el rey de España, Felipe III decretó que todo aquel mapuche en resistencia y o "indio en guerra" debía ser sometido y considerado esclavo, pues se oponía al derecho natural de su señor, el rey, a ser parte del reino de Chile, como así también, se oponía a la asimilación de la verdad divina de la religión. Esta solución encontró un fracaso rotundo, pues instó a que los mapuches de defendieran con mayor fuerza todavía.

Posición conciliadora: España entendía que era una gran vergüenza y un desprestigio para toda la corona que los tercios de su ejército, campal triunfador en Europa, fuera batido con éxito por unas simples hordas indígenas armadas con lanzas y flechas. Por ello aceptó la idea del jesuita Luís de Valdivia, quien pretendía llevar a cabo una guerra defensiva, la cual consistía en respetar las tierras de los indígenas y que estos respetaran las ciudades y fuertes de los españoles, que se llevara a cabo un canje de prisioneros y que los misioneros pudieran llevar su labor evangelizadora más allá de la frontera que suponía el Bíobío. A pesar de sus buenas intenciones esta medida tampoco tuvo éxito.

Las paces: Francisco López de Zúñiga, marqués de Baides, aprovechó el debilitamiento de la resistencia indígena, por epidemias y por las victorias de su antecesor Lazo de Vega, para solucionar de manera incruenta y definitiva el conflicto. De esa forma se celebró el parlamento de Quilín (1641). A dicha ceremonia asistieron el mismo gobernador, autoridades civiles y por el lado mapuche los principales caciques con sus conas respectivas.
En la practica fue un triunfo para los segundos, pues se acordaba no invadir sus tierras y también les regresaba a muchos de sus hombres, a cambio básicamente de detener los ataques contra las ciudades fronterizas y permitir la acción de los misioneros cristianos, como así también el apoyo a España en caso de una invasión inglesa o holandesa. Esta paz relativa tampoco tardó mucho tiempo en desmoronarse, pues para los mapuches fue evidente la debilidad de la diplomacia española, en tal forma que nuevamente volvieron a sus pillajes y ataques contra las ciudades cercanas al Bíobío, como así también, por parte de los españoles, el consecuente levantamiento de fuertes aislados unos de otros y que malamente servían como posiciones de avanzada. En dicho contexto los araucanos no estaban tampoco en lugar de organizar una gran ofensiva, sin embargo, un nuevo líder hizo aparición, el mestizo Alejo, quien paradójicamente tenía muchas de las aptitudes de Lautaro. Dicho toqui atacó con éxito los fuertes, destruyéndolos. Esta situación se mantuvo hasta 1661, ya que las propias mujeres del mestizo le dieron muerte, molestas por la preferencia que daba a su nueva mujer criolla[6]. Así los malones comenzaban a transformarse en un vicio indígena, en búsqueda de mujeres, niños y objetos materiales que pudieran obtener de los españoles. En este contexto, sustentado por los malones de los mapuches, se dio paso al mestizaje en la frontera, y podemos entenderlo como el principio de la distensión de la llamada guerra de aruco.






[1] Diego de Almagro esparció la mala fama de Chile al llegar de vuelta a Perú, aquello le valió a aquellos fallidos aventureros el seudónimo de: "los de Chile", epíteto usado contra el fracaso y el disgusto de los hombres de Almagro en contra del virrey Francisco Pizarro.

[2] El Pasaje de Drake, Paso Drake o Mar de Hoces es el tramo de mar que separa América del Sur de la Antártida, entre el Cabo de Hornos (Chile) y las Islas Shetland del Sur (Antártida). Comunica el Océano Pacífico al Oeste con el Mar del Scotia al Este. Su anchura es de unos 800 Kms. Sus aguas son de las más tormentosas del mundo, pues se trata del encuentro de los dos oceános más importantes del planeta, el Pacífico y el Atlántico. Fue descubierto por el marino español Francisco de Hoces en 1525, cuando su barco, el San Lesmes, que formaba parte de un convoy (sistema de flotas) que trataba de cruzar el Estrecho de Magallanes, fue arrastrado por un fuerte temporal hacia los 55º LS, viéndose obligado a llegar al Océano Pacífico bordeando el Cabo de Hornos, nunca antes divisado por otro europeo. Por esta razón los españoles lo llaman Mar de Hoces hasta el día de hoy.
El primer viaje documentado a través del paso fue el del barco Eendracht, comandado por Willem Schouten en 1616. Posteriormente, a raíz del viaje del pirata inglés Sir Francis Drake, los cronistas anglosajones impusieron mayoritariamente el nombre de Pasaje de Drake al Mar de Hoces, ya que fueron las primeras cartas con buenos datos geográficos respecto a la región.

[3] Institución de carácter cívico-militar, muy similar a nuestras actuales municipalidades.
[4] Tasa de Santillán: fue creada en 1559 por Don Hernando de Santillán en el Gobierno de García Hurtado de Mendoza y estipulaba: a) Prohibición a que se ocupara a los indígenas como transporte de carga. b)Estableció la jornada de trabajo, media hora después de la salida del sol y media hora antes de la puesta de sol. c) Estableció la mita en los lavaderos. d) Reglamentó la vestimenta y alimentación de los indígenas. d) Acordó que la sexta parte (sesmo) del oro extraído fuese reservada para invertir en los mismo indígenas; ropa, animales, útiles, etc.
Tasa de Gamboa: de 1580 en el gobierno de Rodrigo Quiroga por don Luís de Gamboa; consistió en cambiar el pago de tributo de servicio laboral por especies o productos preciosos (oro y plata)

[5] Mayas, Aztecas e Incas.
[6] Española nacida en Chile.

LEGADO COLONIAL




PUEBLOS PRECOLOMBINOS DE CHILE

Pueden clasificarse en:

Pre-agroalfareros

Fueron aquellos pueblos que no alcanzaron un gran desarrollo en lo cultural, social y religioso, por lo cual su legado es escaso. Pueden identificarse como pre-agroalfareros a aquellos pueblos de vida nómada: cazadores recolectores de tierra y pescadores de los litorales a lo largo del actual territorio nacional.
Si bien pueden rastrearse los límites de estas culturas, no hay evidencia de que ocuparan un sólo lugar para residir y en donde plasmaran su alcance tecnológico en alguna ciudad, pues no llegaron a tal grado de avance.
Eran pueblos pre-agroalfareros:
  1. Nómadas del mar; changos-chonos-fueguinos (alacalufes o kaweskar, yaganes o yámanas)
  2. Nómadas terrestres: puelches (gente del este), pehuenches, tehuelches (patagones) y onas (gente del norte) lo selkaman.[1]



Agroalfareros
 A diferencia de los primeros si alcanzaron un grado de desarrollo más amplio, pues, en el caso de los que se ubicaban más al Norte, tuvieron un contacto directo con la cultura Inca, la cual marcó su influencia hasta el mismo Río Maule, no pudiendo extender su territorio más al Sur debido a la presencia de un pueblo que detuvo su avance: El mapuche, que en estricto rigor extendía su propio dominio desde el Río Maipo (Valle de Santiago). Los pueblos agroalfareros produjeron una cerámica de gran calidad utilizando una gama de colores en los cuales dominaba el rojo, el blanco, el negro y una gama de tonos cálidos que reconocían como ceremoniales. La producción de estos no se redujo puramente a la alfarería, también desarrollaron una rica orfebrería (joyas) debido a su manejo de la metalurgia en oro, cobre, plata y bronce. Todo esto gracias a que su economía agrícola permitía el asentamiento en un sólo lugar, es decir que: eran sedentarios, basando su economía en el cultivo del maíz. Esto les permitió un intercambio comercial (trueque) entre ellos y con pueblos nómades tanto de tierra firme como marítimos.
En lo cultural, los pueblos agroalfareros si tenían una estructura social y una lengua bien definida, un orden social y costumbres características. Era así que para sus entierros destacaba la utilización de jarras ceremoniales y la colocación de los objetos que sus muertos habían ocupado durante su vida.

Atacameños (altiplanicie nortina, oasis del desierto de Atacama, entre el Loa y el Copiapó) Vivían en fortalezas o purarás (no ciudades) como las de Quitor, Losana y Turi. Trabajaron la agricultura en terrazas, tal como los incas, como así tambien la implementación de canales. A su vez criaban alpacas y llamas, principalmente como medio de transporte para comerciar. Además trabajaron con gran experticia los bordados de lana de estos animales, los cuales teñían con vivos colores y también se dedicaron a la cestería y a la fundición de metales para joyas y otros utensilios.
Su idioma era el kunza y su organización social dependía del tronco familiar o ayllu.

Mollenses: Se ubicaron entre los valles transversales del actual Norte Chico (regiones de Atacama y Coquimbo). Se destacaron también por ser grandes agricultores, también por el uso del tambete o bezote, un adorno de piedra que insertaban en su labio inferior mediante la perforación. Utilizaban pipas de piedra para fumar.

Diaguitas: Se emplazaban entre los valles de Copiapó y Aconcagua, peor su mayor desarrollo lo tuvieron en el Huasco, El Elqui y el Limarí. Se destacaron por su rica cerámica con motivos zoo (animales) y antropomorfos (hombres), entre ellos el jarro pato y el jarro zapato.
Su agricultura también adoptó el sistema de terrazas, su alimento principal era el maíz, la papa, las calabazas, quínoa, frijoles y zapallos. Complementaban su dieta con la caza del guanaco. Como los atacameños trabajaron muy bien la lana y los metales en su orfebrería (joyas), Sin embargo no contaban con fortificaciones por lo mismo sus viviendas eran menos protegidas.
Practicaban la poligamia y su idioma era el kakán, fueron uno de los pueblos que se mestizó con el español.

Pueblo Mapuche (“gente de la tierra”)
Puede entenderse como el resultado de la combinación de dos culturas: una trasandina arrastrada incluso desde Centroamérica, y una cultura original de Chile, la chincha-chilena, si bien estos orígenes son poco claros y no están ampliamente documentados debido al carácter militar de la conquista española, pero sí hay consenso en decir que las culturas originales, anteriores al pueblo mencionado, fueron conquistadas (mapuchizadas) por un pueblo indígena foráneo, los cuales, desde el Norte ( Río Choapa) hasta el extremo Sur (Patagonia).
La amplitud del territorio abarcado permite encontrar varias diferencias en las diversas ramas del pueblo mapuche, pero teniendo en cuenta que sus raíces “comunes”,  es factible encontrar algunas características que los agrupan en una unidad.

Religión: estuvo caracterizada por “totemismo”, es decir la ocupación de símbolos que identificaban a cada clan, NO había un dios todopoderoso en sus creencias, pero sí una entidad protectora que representaba las fuerzas de la naturaleza, en el caso de los mapuches (entre el Itáta y el Toltén) la acción eruptiva de los volcanes. También creían en la vida ultraterrena, en donde la persona se reencarnaba en un doble exacto pero intangible. Dentro de sus ceremonias religiosas destacaba la acción de los y las machis, una especie de médicos curanderos que se encargaban de estas: el machitún, que consistía en plegarias y ritos se sanación de los enfermos y heridos a través de danzas y cantos (utilización del kultrún), y el nguillatún, que estaba dedicado al pillán, el responsable de todo el bien y el mal en la vida mapuche. A él le pedían por mejores cosechas, lluvias y principalmente por protección.

Cultura: estuvo caracterizada por la ausencia de un orden jerárquico claro y por su escaso desarrollo en los artístico y nulo legado arquitectónico, siendo solamente la ruca su único resguardo frente a la inclemencia del clima. En cuanto al lenguaje, este unificó las distintas ramas de las distintas culturas mapuches; el mapudungún o lenguaje de la tierra, herencia de los dominados chinchas, permitía el contacto e incluso el intercambio entre los distintos pueblos desde la actual región de Coquimbo hasta la Patagonia.
La organización base de los mapuches era (es) la familia o rehue o lov (según su tamaño), las familias unidas por lazos consanguíneas se denominaban levo. Estas estaban dirigidas por un jefe civil (no guerrero) o cacique, este era escogido de entre los descendientes directos de un tronco común, sin embargo en caso de guerra se nombraba a otro jefe (guerrero y más joven), el toqui, el cual estaba encargado de dirigir a los mapuches en batalla.
El nivel amplio de tribus o conjunto de estas era denominado ayllarehue (o aillarehue), en el cual los nueve rehues o familias se reunían para enfrentar eventualidades graves tales como terremotos, sequías, inundaciones, epidemias o alguna erupción volcánica.
Además de la guerra y la acción ante las calamidades, los mapuches se reunían ante eventos festivos y juegos, ya fueran matrimonios o la chueca, una especia de polo o jockey sobre césped.

DISTRIBUCIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN CHILE


Nota: el sincretismo es la unión o fusión de dos elementos disímiles, hablamos de sincretismo cultural cuando dos pueblos o naciones combinan elementos de ambas para darles un significado o expresión propia. Recordar otras denominaciones:

Trutruca: corneta de llamado, servía como medio de comunicación a distancia y también en ceremonias, también se ocupaba durante el combate.

Trepalacucha y Sequil: tocado llevado por las esposas o machis (podían ser hombres en algunos casos).

Pulomen o pululu: denominación que dan al conocido coleoptero sulcipalpus elgans, por defecto se hacía alusión al cortejo masculino del joven a la joven mapuche, por andar “revoloteando” alrededor, zumbando. Expresión: andar pololeando

Pehuén: Piñón de araucaria, la gente del pehuén o pehuenches basaban su dieta en esta semilla

Mudai: chicha hecha en base a Maíz.

Charqui: Plato en bases a papas y maíz, pero la expresión original venía más al Norte para denominar a la carne proveniente de la caza y que los indígenas secaban al sol. De aquí viene la expresión, “ojo al charqui” para poner atención a un bien (propiedad, objeto de valor) o ante un peligro probable.

Chape: moño o cinta en los cabellos de las mujeres mapuches, también los usaban los guerreros. Expresión: estar “enfermo del chape”, aludir a alguien por demente o desvariar.

Toqui: hacha, simbolizaba ese cargo militar, era un hacha redondeada hecha de madera.

Preguntas posibles para la prueba.

1-¿Cuáles son las principales características de los pueblos agroalfareros?
2-¿Qué tipos de pueblos sufrieron el mestizaje? Dar ejemplos.
3-Referirse al pueblo mapuche (en extenso)
4-Referirse al carácter de la conquista (material audiovisual visto en clases)
5-Referirse al sincretismo de la lengua mapuche.







[1] Recuerde que esto es parte de su trabajo en clases, que aún, en muchos casos, no entrega, por lo mismo tendrá un descuento.

lunes, 10 de junio de 2013

INDEPENDENCIA DE CHILE

PATRIA VIEJA

José Miguel Carrera









Los historiadores la ubican con un hecho particular: La Primera Junta de Gobierno del día martes 18 de septiembre de 1810, el cual había sido convocado por los vecinos más importantes de Santiago, quienes lograron que el antiguo gobernador, don Antonio García Carrasco, dejara el poder. Entonces en su lugar, la Real Audiencia designó a Mateo Toro y Zambrano, la cual a los vivos gritos de: ¡Junta queremos! se instaló, todavía, sólo como un resguardo al poder realista hispano representado por Fernando VII, el rey cautivo de Bonaparte.

JUNTA DE GOBIERNO

En este evento casi todos acuerdos se tomaron por unanimidad, luego de los discursos de Argomedo e Infante, Manuel Manso intentó llamar al orden, sin embargo su predica fue acallada por los gritos de: ¡Junta queremos, Junta queremos! este primer paso tuvo un gran éxito debido a que las invitaciones, en su mayoría llegaron a manos de vecinos criollos de pensamiento libertario (450), mientras que solo unas 14 cayeron en manos de realistas. Esta fue la base para decisiones apresuradas, la primera de ellas; ¡fijarle un buen sueldo a la flamante junta!, esto quedó por expreso en las siguientes palabras: "Considerando... que el día 18 del presente... resultó la instalación de una Junta Provisoria de Gobierno, a nombre de nuestro adorado monarca don Fernando VII... ; resultó la pluralidad (mayoría) por que al Sr. Presidente de la Excma. Junta se le asignasen seis mil pesos anuales, tres mil a cada uno de los señores vocales que la componen y dos mil a cada secretario". Todo aquello a sólo una semana de formada la junta. Pero ello no es todo, otro "arreglo" hecho por el Cabildo el 9 de noviembre, fue entregar la cantidad de mil pesos "para gastos de recepción del Excelentísimo Sr. Presidente, Conde de la Conquista", tal y como si nunca antes el Cabildo santiaguino hubiese visto de cerca a tan conspicua persona.
Tal como en nuestra historia reciente, la Junta marcó un antes y un después para la política y la vida social de Chile, muchos españoles sufrieron en carne propia por haber "escogido" (más bien permanecido) en el bando realista, siendo victimas de agresiones personales o objeto de escarnio por sus numerosos bienes, generalmente arrebatados a la fuerza. También comenzaron a circular,  manuscritas sediciosos, Proclamas y Catecismos Políticos (Catecismo Político Cristiano) como el de Camilo Henríquez (?), u otros más decidores del hostil ambiente reinante, tal como el "Diálogo entre un español americano ilustrado (esto es, un criollo separatista) y un español europeo pata rajada" en el que, innecesario es decirlo, el peninsular recibía la peor parte.
La primera amenaza contra el nuevo gobierno se sustentó en un ataque del oficial de dragones, el señor Tomás Figueroa, quien en abril de 1811 pagó con su sangre aquel atrevimiento. En este punto yace la debilidad y la base del fracaso de la Patria Vieja, pues tras aquel fracasado golpe de estado los realistas fueron obligados a declararse chilenos, lo cual sin duda no ocurrió. Por ello en las filas del Ejercito patriota se ubicaban los criollos de familia, los "señoritos y patricios", hijos de descendientes de los primeros conquistadores, mientras que en el bando realista se ubicaban los hijos provincianos, mucho más permeables a las otras capas de la sociedad y, por supuesto, afectos a la persona del rey, pues para ellos la patria era una e indivisible con la península ibérica.
Entre tanto el conflicto avanzaba, el Cabildo santiaguino intentaban condenar y recargar con grabas a los "antipatriotas", cosa que la Junta negó en las siguientes lineas de un documento de 1813: "Contéstese al Ilustre Cabildo que deben incluirse en la contribución... no sólo los declarados antipatriotas, sino también los indiferentes, y aún aquellos patriotas que ni con sus personas ni con sus intereses, a proporción de lo que podían, han ayudado a la defensa de su patria en los apuros que ha estado y se mantiene"
Los problemas domésticos, propios de una economía independiente, desconocidos hasta entonces, se hicieron presentes; el desabastecimiento, la escacez, la improductividad rompieron con la economía, antes siempre cubierta por el halo protector de la corona, el mismo pan fue un problema, debiendo racionar tanto su producción como su consumo. Este problema fue enfrentado por Juan Antonio Valdés, quien había sido nombrado regidor por la Junta, para estos asuntos. 


GOBIERNO DE JOSÉ MIGUEL CARRERA Y VERDUGO

Desde un comienzo el gobierno de Carrera dio muestras de su radicalismo y la fuerza del momento y las decisiones que surgían a partir de este hombre. Por esos años llegó la primera imprenta* a Chile, la cual fue puesta al cuidado y disposición de Fray Camilo Henríquez, quien escribió con ella el primer diario del país: La Aurora de Chile. Sumado a ello, se obligó a los conventos a funcionar como escuelas de primeras letras, a su vez que una bandera de tras franjas horizontales, azul, blanca y amarilla, junto a la escarapela de la revolución francesa (pero de los colores antes citados) se transformaban en los primeros símbolos patrios de la nueva nación. 
En  1812 Carrera dio al país el primer Reglamento Constitucional de Chile.En el discurso, el Director Supremo reconocía a Fernando VII como monarca, sin embargo en los puntos expresados en la carta dejaba muy en claro que ninguna orden foránea tendría injerencia sobre el territorio, era la primera vez que se hablaba de soberanía. El ejecutivo quedaba en manos de una junta tripartita, mientras que el legislativo quedaba en manos del Congreso, compuesto de siete personas. Pero para España era inaceptable que los hechos acaecido en mayo de 1810 en Buenos Aires se  repitieran también en Chile, de tal manera que se envió una fuerza expedicionaria hacia Chile, el 26 de marzo de 1813. El brigadier Antonio Pareja se apoderó de Talcahuano y después de la ciudad de Concepción, desde luego apoyado por los realistas de sur. El avance sobre Chillán le permitió a Pareja dominar toda la región hasta el río Maule. José Miguel Carrera no dudo en enfrentar al enemigo, apoyándose en Bernardo O'higgins. Las contiendas y el Sitio de Chillán sólo sirvieron para desgastar a ambas fuerzas, sin definir a un ganador. Para la Capital significó un cambio en el senado, instalando en la junta a José Miguel Infante, Agustín Eyzaguirre y Francisco Antonio Pérez. los esfuerzos de esta Junta se dirigieron a la cultura, allí donde hubiese más de 50 vecinos debían instalarse escuelas de primeras letras. Estos avances se tradujeron en la creación del Instituto Nacional (agosto, 1813), en tanto que el lugar de privilegio de la Aurora fue ocupado por el Monitor Araucano (6/4/1813) y al mismo tiempo apareció el Seminario Republicano de Antonio José Irrisarri.
En esta primera etapa se formó el Congreso Nacional, un jueves 4 de julio de 1811, el cual fue desarticulado, vuelto a levantar por José Miguel Carrera. En este trascurso, el enfrentamiento militar entre las fuerzas realistas y patriotas se transformó en algo real, sin embargo la irregularidad de los ejércitos no permitió definir a un claro ganador en combate, menos aún con las ambiguas divisiones dentro del bando patriotas, insertas por el mismo General Carrera, en desavenencia con O'higgins tras la firma del tratado de Lircay (3/5/1814). Esta infranqueable división fue la antesala de al derrota del Ejército de Carrera en Rancagua (1-2 de octubre, 1814) y de la huida de los patriotas hacia Argentina.

*Nota: A este respecto hay informaciones disímiles, pues se supone, que tras gestiones de un comerciante sueco; Mateo Arnaldo Hoevel, habría venido a Chile desde Nueva York el 22 de julio de 1811, llegando a país en noviembre de ese año. Carrera habría llegado el 25 de julio, y no sería participe de la Junta hasta septiembre, tras su golpe. Lo que si es cierto es la compra del artefacto por Carrera, una vez instalado en el gobierno.

Fuente: http://www.auroradechile.cl/newtenberg/681/article-2886.html










https://www.youtube.com/watch?v=Ri8XG9Q-3hY CARRERA: "EL PRÍNCIPE DE LOS CAMINOS"

https://www.youtube.com/watch?v=Q5hs-BE8hh4 O'HIGGINS: "VIVIR PARA MERECER SU NOMBRE"

https://www.youtube.com/watch?v=l6ujbySu_XY RODRÍGUEZ: "HIJO DE LA REBELDÍA"